Los usuarios de Android somos muy chulos, y cuando una versión acaba de salir y todavía sólo un par de teléfonos la tienen ya instalada nos ponemos a pensar en la siguiente versión. Sabemos perfectamente qué ha cambiado de la anterior a esta, qué ha mejorado, que le falta y qué queremos para la siguiente, y por eso nos ponemos a hablar de lo que debería traer Android 5.0, el que se llamará Jelly Bean.

Sin embargo es posible que estemos muy equivocados con lo que queremos, o que no nos hayamos parado a pensar si merece la pena sacrificar unas cosas por otras. Es posible que pedir más y más funcionalidades no merezca la pena si lo hacemos a costa de aumentar la fragmentación.

Multimedia

Quizás aquí esté la clave, y este aspecto si que hay que cuidarlo y mimarlo. El multimedia es lo que a partir de ahora se va a llevar, y hemos visto que la tendencia que se va a seguir desde el CES 2012 de Las Vegas es que las televisiones son el futuro del entretenimiento (otra vez) y que en estas está la clave para nuevos productos y servicios. Son los nuevos smartphones y tablets, que ahora pasan a un segundo plano, pero bien integrados con estos pueden dar muchísimo juego, y es en parte donde se van a centrar los desarrolladores.

Google aquí tiene una grandísima ventaja, ya que tiene Google TV, y está de moda. Ya vimos como Samsung, LG, Sony, MediaTek y Vizio se unieron a Google TV y esto claramente sumará sus fuerzas. Ver una nueva versión de Android con integración total en Google TV sería una pasada, que no sólo nos permita control del contenido de la TV, sino hacer streaming desde el móvil a Google TV, sin programas ni chapuzas intermedias como hace falta ahora.

Pero el apartado multimedia va mucho más allá. El hogar conectado, la música y las películas que tenemos en un dispositivo presentes y disponibles en todos, posibilidades que ni habíamos pensado como controlar videojuegos en nuestra TV desde el teléfono… aquí está el futuro y las claves para conseguir algo que realmente guste a la gente.

Rendimiento y funcionalidad

Velocidad, fluidez, estabilidad y todo un rango de adjetivos que definen en general una buena experiencia de usuario es algo de lo que más piden los usuarios para Android. Es cierto que ha mejorado muchísimo, y realmente es que casi no le hace falta mejorar mucho más, pero en este apartado es uno en los que se deberían centrar más para próximas actualizaciones.

Si lo que consigue Android 5.0 es reducir considerablemente el consumo de batería y además mejorar la fluidez incluso más de lo que consigue Ice Cream Sandwich, será una mejora por lo bajini, de las que no se ven a simple vista, pero posiblemente lo mejor que podrían hacer con Android.

Queremos que vaya más rápido, pero que consuma menos batería, que funcione mejor, pero que no sature la RAM… vamos, que queremos un Sistema Operativo perfecto, mejor que ninguno. ¿Y por qué no podemos tenerlo? Pues bueno, si que podemos, lo que pasa es que hay que ir poco a poco. Pero desde luego es en este apartado en el que Android tiene que mejorar, y no porque sea peor que otros, que no lo es, sino porque es algo realmente importante y donde siempre hay que estar por delante.

Uniformidad

Si Android 5.0 decide dar un cambio a pasitos pequeños es posible que consigamos una actualización pequeña pero notable, y que de ese modo llegue a todo el mundo. Está muy bien actualizar un Sistema Operativo con soporte para visión nocturna y lanzamisiles guiado por láser, pero la gente lo que quiere es que le llegue la actualización a ellos, no que tenga capacidad de teletransportar seres humanos.

Vamos, que Android puede ir echando el freno un poco en sus actualizaciones, si total, no vamos a estar contentos saquen lo que saquen. Así al menos podríamos hacer que, aunque menores, las actualizaciones llegasen rápido y a todo el mundo, creando una mayor uniformidad y reduciendo todavía más la fragmentación.

Para el carro madaleno

Lo siento, pero aquí voy a echar mano de las comparaciones, y la más odiosa además. Las actualizaciones de iOS y de Android, pero es que está a huevo. Un poco a lo que me refería en el apartado anterior recae aquí, y es que quizás Android haya pecado de querer abarcar demasiado en sus actualizaciones. Mirad las de iOS, son de risa, con unos pequeñitos detalles extra, muchos ellos calcados de Android, y mejoras en estabilidad. Pero tienen una ventaja enorme, y es que son muchísimo más uniformes. La fragmentación en iOS es casi nula, y vale que sólo hay una marca que fabrica para iOS, pero es que con poquito que dan todos pueden actualizar.

De todas formas esto sólo lo digo porque pienso que Android está muy por encima en funcionalidad y características que ofrece en cuanto a sistema operativo móvil, y es por ello que podrían parar un poco, bajar el ritmo, y centrarse en poner un poco de orden en Jelly Bean para que todo el mundo empiece a disfrutar de las maravillas que hasta ahora sólo llegan a unos pocos. Es decir, tomarse la versión 5.0 de Android como un punto de inflexión en el que las mejoras se hagan por debajo de lo que se ve, centrándose en poner la uniformidad como insignia.

También es posible que me haya vuelto completamente loco y que lo mejor sea poner más, más y más, pero que sólo llegue a los ultimísimos terminales, ¿qué opináis?

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