Actualmente muchos compramos hardware que no usamos. Por ejemplo, muchas personas están adquiriendo el Samsung Galaxy S3 simplemente por lo que tiene en su interior, nada más. ¿Os habéis parado a pensar si lo vais a necesitar realmente? El hardware del S3 solo sería posible explotarlo con juegos muy potentes, pero poca cosa más.

Aquí nos fijamos que existe un problema en Android, el de la potencia desmedida, sin frenos, sin buscar un fin. Si echamos un ojo a nuestro rival, iOS, esto no ocurre. El ejemplo más claro es el iPad 3, tan solo aumentó su procesador gráfico para ser capaz de mover la gran resolución que incorporaba. ¿El resto? Muy similar al iPad 2. ¿Por qué? Básicamente porque no es necesario, porque está todo tan bien pulido y tan perfeccionado que con esas especificaciones basta para que cualquier aplicación funcione a las mil maravillas y a una velocidad asombrosa. Encontramos que en Android adaptamos el software al hardware, algo que si fuera al contrario, sería mucho mejor. Pero esto es algo muy difícil en nuestro mundo dado que Android es algo genérico que todos cogen y adaptan según les convienen, totalmente al contrario que en iOS.

En Android por ejemplo, teniendo un Samsung Galaxy S2 con un procesador de doble núcleo a 1,2 Ghz nos encontramos con que hay problemas de lag, de lentitud y de mal acondicionamiento del software al hardware. Esto se suaviza un poco en la gama Nexus, aunque, también tiene sus tironcitos (sino fijaros en el lag que tienen los Galaxy Nexus con fondos animados).

Así mismo, hace poco os mencionamos como Linaro, un software alternativo que modificaba partes internas de Android, consiguió mejorar considerablemente el rendimiento del sistema, hablando de cifras de hasta un 120%, algo que demuestra la mala integración software-hardware que estamos viendo en Android.

Está claro que es un punto donde los fabricantes tienen que hacer mucho hincapié y Qualcomm, como uno de los fabricantes líderes en procesadores ARM (que son los que incorporan nuestros dispositivos con Android) ha decidido dar el primer paso lanzando un SDK para conseguir una mejor adaptación entre las aplicaciones y el sistema Android y el hardware que ellos proporcionan.

Este SDK permitirá explotar las capacidades de procesamiento de los chips, incorporar sonido sorround, reducir el consumo energético y explotar el procesamiento facial, cosas que ayudarán a que las aplicaciones funcionen correctamente y sepan explotar bien el hardware.

Las posibilidades de este SDK no se quedan aquí porque puede ayudar a los dispositivos actuales a tener ROMs más pulidas que en un futuro evitarán el quedarse estancados en una versión por el abandono de su fabricante.

De momento este SDK funcionará solo para los chips S4 8960 aunque en breve se espera que se vayan añadiendo más y más chips, incluyendo algunos con cierta antigüedad como el que monta el Xperia S o el HTC Sensation.

Un movimiento bastante inteligente por parte de Qualcomm y que será muy agradecido por todos. Ahora solo falta que el resto de fabricantes como Nvidia o Samsung se animen a dar el mismo paso que los estadounidenses y así colaborar para que Android, poco a poco, vaya mejorando en este sentido.

Via The Verge

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