¿Cómo solucionamos el notch? Desde agujeros en pantalla hasta mecanismos locos

¿Cómo solucionamos el notch? Desde agujeros en pantalla hasta mecanismos locos

Tras la llegada del iPhone X las propuestas por eliminar cualquier cosa que no sea pantalla han llegado a un absurdo del que parece imposible salir.
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Una de las polémicas de 2018 ha sido la llegada del notch a Android. Una línea de diseño que parecía que nadie quería pero que se ha terminado imponiendo en prácticamente toda la industria móvil. Un año después de la llegada del notch analizamos la situación y futuro del diseño de los móviles.

El notch que nadie quería que se ha terminado imponiendo

El iPhone no es el primer smartphone con notch, ese honor le corresponde a Essential, pero sí que ha sido el culpable de que prácticamente toda la industria siguiese este camino.

No es el hecho de «copiar al iPhone porque sí», sino una causa más lógica. Si el líder absoluto en beneficios y quien por su propia popularidad marca tendencia toma una decisión, lo más sensato es ir detrás porque probablemente sea un éxito. Seguir por otro camino es remar contra corriente, gastar más recursos en peores resultados.

Uno no copia porque sí, sino porque piensa que tendrá mejores beneficios haciéndolo.

Ser original no es garantía de éxito ya que muchas innovaciones son casi hechas para llamar la atención. Parecen buenas ideas pero no lo son. En el mundo real, es más importante la ejecución de una idea que no es revolucionaria pero que tienes la seguridad de que va a funcionar.

Para el entusiasta es feo, pero al final vende más

En el momento que se presentó el iPhone X muchos aficionados a la tecnología hicimos nuestro gesto de desaprobación y, aunque no me gustase, en el fondo sabía que sería una decisión copiada durante años. Parece una maldición, pero el perfil del usuario entusiasta suele ir en contra de las tendencias, y las tendencias al final son las que consiguen las ventas.

Pensemos en OnePlus, una marca que ha sabido dejar de lado sus ideas originales que no funcionaban, mantener las virtudes que sus usuarios apreciaban y adaptarse a las tendencias del mercado. Cada nuevo modelo de OnePlus parece que deja de lado su personalidad, pero también se vende mejor.

Lo mismo ocurre con Huawei y su P20 Pro. Adaptarse a la tendencia convirtió a su último buque insignia en el más vendido de la serie P en una época del mercado en la que las ventas han dejado de crecer.

¿Es la solución? Sí y no

El objetivo del notch por sí mismo no es quitar pantalla, sino darte más. Acoplar los sensores necesarios y convertir el resto del equipo en pantalla es algo que parece buena idea.

Es cierto que para Apple, tal y como lo han planteado, parece perfecto, pero en Android hemos visto distintos tipos de implantación, con mayor o menor fortuna.

Algunos fabricantes te dan la opción de esconder el notch, que no nos muestre los vídeos cortados. Más importante, nos dejan el espacio  suficiente en pantalla para las notificaciones de la barra de estado. Algunos notches no, restando una de las mejores utilidades del diseño Android.

Las soluciones motorizadas que rompen más que arreglan

Xiaomi se estrena con las operadoras vendiendo el Mi Mix 2 con Vodafone

Las compañías chinas cada vez invierten más por convertirse en referentes en innovación. En la carrera por conseguir la mayor pantalla en el menor espacio posible, llegaron ideas locas, llamativas, prácticas, pero con compromisos.

El primer Mi Mix llegó mucho antes del notchapocalípsis, y fue tremendamente innovador. Escondía sensores y el altavoz de llamadas bajo la pantalla, y movía la cámara frontal a la parte inferior del terminal. Llamativo, pero con el absurdo compromiso de tener que girar el móvil 180 grados cada vez que querías hacer una fotografía.

La segunda ronda de ideas locas fue la de Vivo y Oppo, marcas que han terminado optando por esconder la cámara y diversos sensores en el propio móvil. ¿El resultado? Un sistema motorizado que esconde estos elementos según los necesite o no.

¿La fatal consecuencia? Tenemos una pieza móvil que, aunque Oppo afirme que sea duradera, es un elemento más susceptible de romperse en cualquier caída o golpe tonto. También nos hace perder la resistencia al agua. Todo bien.

Un diseño solo es bueno si plantea soluciones. Si plantea problemas puede ser bonito, pero no un buen diseño.

Ice Universe dice que este diseño será tendencia

Ice Universe es un usuario que acostumbra a filtrar algunas de las novedades de Samsung que llegarán al mercado.

Concretamente en las últimas horas ha subido una imagen en la que afirma que será la tendencia durante 2019, preguntando en cuál de las siguientes posiciones quedaría mejor la cámara.

El diseño habla por sí solo, es un móvil todo pantalla, salvo un pequeño agujerito para la cámara, uno de los pocos elementos que a día de hoy no se pueden esconder aún bajo la pantalla. No creemos que sea una filtración real, pero no por ello deja de molar.

Y las patentes de Samsung lo muestran como candidato para ser el S10

Samsung finalmente patenta su propio notch... lateral

Precisamente a la imagen de arriba no le habríamos hecho mucho caso de tratarse de un diseño que Samsung patentó recientemente. Tras un Galaxy S9 que no ha terminado de convencer por ser demasiado continuista, la compañía parece estar planteando un nuevo diseño para el S10.

Patentar algo no siempre se traduce en que pienses lanzar un producto así al mercado, pero sí denota una intención, que al menos has pensado en la posibilidad de crear algo así. Si el diseño es útil, no tiene compromisos y es viable tecnológicamente, lo más probable es que Samsung termine implementándolo.

El fin de los marcos y los compromisos. ¿Y después de esto qué vendrá?

La evolución de los smartphones en la última década ha sido prácticamente exponencial. Tenemos una potencia casi cien veces mayor, unas cámaras lo suficientemente buenas para que no tengas que volver a comprar nunca una cámara, una pantalla que nos permite ver series en cualquier lugar, una conectividad impresionante.

Hace ya un par de años que la potencia en los móviles ha alcanzado un punto de madurez, lo que hace que podamos disfrutar de un móvil más tiempo.

Comprar un nuevo móvil porque sea más potente es un absurdo.

La evolución en diseño, mejores cámaras y frontales con más pantalla parecen ser los mejores argumentos para seguir vendiendo móviles a precios cada vez más altos.

El diseño del móvil flexible de Samsung, el Galaxy X, se ha filtradoPantallas flexibles, la próxima tendencia que parece ser una buena idea, pero que nadie garantiza que lo termine siendo.

¿Qué ocurrirá cuando las cámaras sean suficientemente buenas para que no necesitemos cambiar el móvil por su cámara? ¿Y cuando ya no se pueda aprovechar más la pantalla por haber llegado al límite? No hay margen de crecimiento, y nuestras manos no van a crecer.

Las buenas ideas no van a terminar aquí, siempre que entendamos que el mejor argumento para la venta de hardware siempre será el software, y nunca al revés.

Los móviles seguirán evolucionando, pero sin tener que llamar la atención con diseños locos.

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