Análisis del Samsung Galaxy Watch: tu compañero ideal en el día a día

Análisis del Samsung Galaxy Watch: tu compañero ideal en el día a día

El Samsung Galaxy Watch es el último reloj de la compañía coreana y el más avanzado hasta ahora. Tanto que es capaz de luchar contra cualquiera.

Desde los inicios de los relojes inteligentes Samsung ha insistido en crear una pieza que les dé sentido para la mayoría de público. El Samsung Galaxy Watch es una renovación basada en grandes smartwatchs de los últimos años, como los Samsung Gear S2, Gear S3 y Gear Sport.

Seguramente le correspondería el nombre de Samsung Gear S4, pero los coreanos han decidido que ya era hora de unificar la nomenclatura de sus relojes con la ya muy conocida de sus móviles con la marca Galaxy.

He tenido la oportunidad de usar durante varias semanas el Samsung Galaxy Watch de 46 mm y os cuento todo sobre mi experiencia con él.

Un smartwatch que vestir en cualquier ocasión

El Samsung Galaxy Watch está disponible en dos tamaños: 49 x 46 mm (63 g y correas de 22 mm) y 45.7 x 42 mm (49 g y correas de 20 mm). Las diferencias, además el tamaño, están en los colores: plateado para el grande, negro y oro rosa para el pequeño. Ambos con un grosor de casi 13 mm, la batería se ve recortada al 57 % en el modelo pequeño.

Si eres como yo y te gustan los relojes grandes, pero tienes una minúscula muñeca, Samsung ha pensado en ti y en la caja vienen incluidas dos correas, una grande y una pequeña. De todas formas, como usa correas estándar, puedes comprar cualquiera por Internet o en tu relojería de confianza.

En el aspecto visual nos recuerda al Samsung Gear S3, pero mezclando sus variantes “Frontier” (más deportiva) y “Classic” (más clásica). Un híbrido entre dos estilos; entendible dado que no tenemos diferentes estilos en el Galaxy Watch.

Está fabricado en acero inoxidable, dando un aspecto muy clásico a la vez que detalles como los botones con textura o las marcas en la esfera le dan el aspecto deportivo. Su construcción le otorga la certificación de resistencia militar MIL-STD-810G e IP68; permitiendo sumergirlo a 50 m e incluso usarlo en natación.

La parte interna que toca nuestra piel es de plástico (a algunas personas el metal de los relojes les hace reacción en la piel, así que está muy bien), de tacto muy suave. El sensor de ritmo cardiaco sobresale un poco más para incrustarse en la piel y medir mejor. No es incómodo.

La correa de silicona me ha gustado bastante. Es suave, hace muy cómodo llevar el reloj y toma perfectamente la forma de la muñeca sin hacer amago de soltarse de los agarres. Incluso tras salir del agua sigue siendo cómodo llevarla.

Para proteger la pantalla de 1.3 pulgadas (1.2 en el pequeño) usa Corning Gorilla Glass DX+, un cristal creado para obtener muchísima más resistencia al rayado que en un móvil. Se nota el grosor.

Disponible para móviles Android. También iOS, pero con pegas

Para usar el Samsung Galaxy Watch tienes que vincular un móvil compatible que al menos tenga la versión 5.0 de Android y 1.5 GB de memoria RAM. Necesitarás la aplicación Galaxy Wear en tu móvil. Esta te irá guiando paso a paso.

Si tienes un teléfono Samsung te será muy fácil hacer la configuración inicial, pues todo lo necesario viene incluido ya en la capa Samsung Experience instalada en tu móvil. En cambio, si es otro Android, necesitarás instalar varias aplicaciones (la aplicación Galaxy Wear te guiará) para que funcionen correctamente todas las opciones.

Para disfrutar al máximo de todas las funciones compatibles en un Android cualquiera necesitarás instalar:

  • Galaxy Wear
  • Galaxy Watch plugin for Galaxy Wear
  • Samsung Accesory Service
  • Samsung Health
  • Samsung Pay for Galaxy Wear

Llama mucho la atención que puedes utilizar Samsung Pay en el reloj sin tener un móvil Samsung. Pese a ello, si no tienes un móvil Samsung perderás los resúmenes diarios, la aplicación de SMS y la de correo electrónico. Aunque tampoco es mucha pérdida. Funciones como llamar por teléfono desde el reloj o controlar lo que se reproduce en el móvil seguirán estando disponibles al completo.

Los iPhone son otro mundo. Aquí, por las políticas de Apple y su sistema iOS, perderás las siguientes funciones:

  • Respuestas a las notificaciones.
  • Controlar la música del móvil desde el reloj.
  • Aplicaciones y diseños de pago (solo puedes usar las gratuitas).
  • Algunas funciones de Samsung Health como las recomendaciones.

Pero ¿para qué quiero un Samsung Galaxy Watch?

El Samsung Galaxy Watch es un smartwatch, un reloj inteligente. Estos dispositivos se aprovechan de la miniaturización de la actual tecnología para introducir un teléfono móvil en miniatura en el cuerpo de un reloj de toda la vida.

No son lo mismo que los relojes híbridos, que son relojes normales con agujas que incluyen algunos sensores y LEDs indicadores o pequeñas pantallas. Aquí no tenemos mecanismo de reloj, solo una pantalla; en este caso OLED (el color negro muestra la pantalla apagada, sin brillo) que muestra las agujas o si eres más de digital, los dígitos.

Un smartwatch puede hacer muchas cosas, y sus utilidades pueden servir a muchas personas diferentes. A continuación, menciono algunas que más adelante voy a concretar en el Samsung Galaxy Watch.

  • Mantente al día: Controla los eventos próximos de tu calendario, recordatorios y sobre todo las notificaciones que llegan a tu reloj.
  • Viste a tu gusto: Si hoy tienes muchos eventos, usa un diseño que te los muestre. Si hoy vas a hacer deporte, usa un diseño que te muestre tus objetivos. O si simplemente hoy te apetece cambiar las agujas por los dígitos, hazlo. Viste el diseño de reloj que más te apetezca.
  • Sigue una vida saludable: Aunque no seas deportista, aunque no vayas a correr o a un gimnasio, no caigas en el sedentarismo. Sigue métricas y consejos para ello.
  • O mejora en tus entrenamientos: Pero si en cambio eres algo deportista, un reloj inteligente te ayuda a no decaer y mejorar tus estadísticas.

Gira que te gira el bisel desestresante

Con este Samsung Galaxy Watch mi muñeca se ha estrenado en Tizen OS, el sistema operativo que llevan los relojes de Samsung. Pese a ello he podido ser testigo de varios cambios muy útiles respecto a otros relojes, como el Samsung Gear Sport.

Gracias al bisel giratorio que corona la caja del reloj se puede manejar casi la totalidad del sistema. Giro para aquí, giro para allá. Mola bastante, y hasta diría que es antiestrés. Girar el bisel hace un ruido metálico como la rueda de un mechero. *click click click*

Toda la interfaz está perfectamente hecha para usarla girando el bisel, pero también se requiere el botón lateral superior (función “atrás”), el botón lateral inferior (función “home”) y la pantalla (función “seleccionar”). Mientras que usar el bisel me parece cómodo y rápido, requieres un poco de costumbre para hacerte con los botones, bisel y pantalla unidos.

Aplicaciones, widgets y notificaciones

La pantalla “home”, como es lógico, es el reloj. De aquí podemos entrar a la lista de aplicaciones pulsando el botón lateral inferior. Con el bisel recorremos una a una y pulsando en la pantalla entramos en la aplicación.

Las aplicaciones disponibles es un punto débil de Tizen. Las hechas por Samsung funcionan muy bien e incluso tenemos Renfe, Iberia ¡y Spotify! Esta última te permite navegar por toda tu librería de canciones, acceder a listas recomendadas y descargarlas en el reloj para escucharlas con su altavoz o auriculares Bluetooth.

También desde el reloj podemos girar el bisel y en un santiamén nos encontramos multitud de funciones útiles. Son los widgets, que puedes configurar y en qué orden. Me han encantado, y dispara la eficiencia (en tiempo de uso) del reloj. Puedes ver tu agenda en un giro de bisel, iniciar un seguimiento de entrenamiento en dos giros e iniciar la reproducción en Spotify en tres.

Mientras usamos el reloj, en cualquier aplicación o parte del sistema, podemos deslizar el dedo desde la parte superior hacia la inferior para sacar el panel de ajustes rápidos. Aquí nos aparecen accesos a los principales ajustes e incluso a los controles multimedia si hay algo reproduciéndose o a ejercicios si estamos inactivos.

Las notificaciones aparecen a la izquierda, o sea, girando el bisel hacia la izquierda. De nuevo, muy cómodo. Cada notificación que llega a tu móvil aparece separada, excepto aquellas agrupadas por la misma aplicación.

En el caso de las notificaciones agrupadas aparece un indicador de cuántas han sido agrupadas y puedes actuar sobre cada una de ellas por separado. Es el caso de Telegram, puedes leer todos los mensajes que contiene la notificación, no solo el último.

Y más allá de eso, podrás actuar sobre las notificaciones con las mismas opciones que en tu móvil. Si te llega una notificación de correo puedes marcarlo como leído. Si te llega una notificación de Telegram, puedes responder.

A la hora de responder tienes varias maneras de hacerlo:

  • Con respuestas predefinidas y basadas en el contexto del mensaje. Puedes añadir más respuestas manualmente a la lista. Por ejemplo, “Dime” o “Voy”.
  • También puedes dictar tu propia respuesta. Aunque tarda en desactivarse la grabación tras dejar de hablar (por lo que puede coger lo que te diga alguien que esté cerca y te hable), no acepta signos de puntuación y tiende a fallar un poco. Es mejorable.
  • Envía un Emoji. A veces vale más que mil palabras.
  • Usa el teclado incluido (o uno que instales desde Galaxy Apps) para escribir la respuesta. El incluido en castellano solo permite escribir como en un viejo móvil de 9 teclas, por lo que es incómodo para escribir varias palabras.

Majete, nada de estar tranquilo en tu sillón

El Samsung Galaxy Watch también te ayuda a seguir una vida más activa, lejos del sedentarismo y estar todo el día sentado o tumbado. Cuando lleves más de una hora inactivo (por ejemplo, frente al ordenador) el reloj vibrará y te mostrará un mensaje animándote a moverte.

No solo te animará a moverte, sino que también te sugiere hacer algunos ejercicios prestablecidos y te guía mientras los haces. Puedes hacer sentadillas, levantar los brazos o girar el torso. El reloj te mostrará cuantas repeticiones has hecho. Otra forma de cumplir el objetivo de estar activo es levantarte y andar un ratito.

El sensor de ritmo cardiaco es un componente que estamos viendo mucho últimamente en relojes y pulseras, incluidas aquellas que no están destinadas para el deporte específicamente. Es el caso del Samsung Galaxy Watch, donde podemos usar el sensor para medirnos el pulso continuamente a lo largo del día, ya sea sin parar o cada 10 minutos.

Si el reloj detecta que estamos en reposo y tenemos las pulsaciones muy altas nos dará un aviso, igual que si detecta que nuestras pulsaciones haciendo ejercicios han sido muy altas.

Por la noche no tenemos que hacer absolutamente nada más que llevar el reloj puesto (y con batería) para despertarnos con los resultados de nuestro sueño. Nos mostrará cuántas horas hemos dormido, con qué porcentaje de eficiencia y el tiempo que hemos pasado en cada fase de sueño.

También puedes despertarte colocando una alarma con sonido y todo en el propio reloj que, seguramente, tendrás más cerca de tus orejas que tu móvil.

Más allá de mover los brazos

Samsung Health es la aplicación encargada de hacer funcionar todo el seguimiento de salud y deporte en el Samsung Galaxy Watch. Puedes instalarla en tu móvil además para ver los datos en detalle en tu móvil y retar a amigos que se la hayan descargado.

El seguimiento de actividad se activa automáticamente cuando llevas más de 10 minutos andando, animándote a continuar haciendo ejercicio un rato más. Comenzar una sesión de seguimiento es muy sencillo, desde la aplicación o el widget.

Permite el seguimiento en deportes como Running, Ciclismo, Senderismo y Natación además de multitud de ejercicios de gimnasio tanto con máquinas, peso libre o sin ningún material incluyendo la opción de un circuito de ejercicios o seguimiento sin un ejercicio establecido.

En las pequeñas sesiones de bici que he realizado con el Samsung Galaxy Watch he podido ver que el GPS ha sido preciso y, aunque las mediciones de ritmo cardiaco estaban cerca de la verdad, en ocasiones ha colocado alguna exageración.

No me ha gustado que mientras hacía ejercicio se apagara la pantalla, volviendo a mostrar el reloj y teniendo que hacer el gesto de mirar la hora (girar la muñeca) para volver a ver las métricas. Este gesto yendo en bicicleta me fallaba en ocasiones, así que me tenía que quedar sin las métricas si no quería darme un estacazo contra algo.

Batería larga, pero no como muchos querrían

Uno de los aspectos que menos convence a aquellos que buscan un reloj inteligente es la autonomía de estos. La mayoría de las piezas tecnológicas que prometen multitud de tareas como los Wear OS o Apple Watch aseguran 1 día de batería y, en ocasiones, se arriesgan.

Samsung promociona el Samsung Galaxy Watch como un reloj inteligente capaz de durar entre 4 o 6 días, pero no sé a costa de qué. Durante mi uso con todo activado y un poco de seguimiento de ejercicio me llegó justo a los 2 días. En un uso más ligero, completó los 2 días. Y desactivando algunas funciones conseguí los 3 días de autonomía.

¿Cómo consigo esos 4 días? ¿Y los 6 días? El ahorro de batería quita todas las aplicaciones y pone la pantalla en escala de grises mientras que el modo solo reloj… solo muestra un reloj. Este sí que dura durante días y días.

Lo peor de la batería del Samsung Galaxy Watch no me parece su autonomía, a decir verdad. Para un aparato como este ya me siento agraciado con 3 días de autonomía. Pero un aspecto a mejorar con urgencia sería el tardar más de 2 horas en cargarse al completo.

Tras 4 años con Wear OS, pruebo ahora un Tizen OS…

Desde 2014, en los inicios de Android Wear (ahora Wear OS), llevo un reloj inteligente en mi muñeca. Desde antes del Samsung Gear S2 o el primer Apple Watch (ambos en 2015).

Tizen OS ha evolucionado bastante desde entonces, mientras Wear OS se ha quedado un poco estancado, dando algunos palos de ciego. Durante estos días usando Tizen por primera vez, y en su versión más avanzada hasta la fecha, en el Samsung Galaxy Watch, hay cosas que echo en falta y otras que no.

De Wear OS echo en falta en Tizen:

  • Un teclado completo, QWERTY, que aunque las teclas sean pequeñas al menos pueda escribir con gestos Swype y sugerencias.
  • Un mejor reconocimiento de voz. Que, al menos, si digas “coma” te ponga una coma y que no tarde medio año en dejar de escuchar.
  • Complicaciones. Así se llaman los datos que aparecen en la esfera del reloj mostrando el tiempo, pasos, etc… En Wear OS son completamente personalizables y las aplicaciones pueden crear los suyos para usarse en cualquier diseño, pero en Tizen solo se muestran los que el creador del diseño pone. Samsung anunció en el SDC18 que añadiría esta función en el futuro.
  • Google Assistant. Un asistente virtual con el que puedo controlar mis aparatos como las luces, enviar mensajes de Telegram y Whatsapp, poner recordatorios… Bixby no solo no está a la altura por ahora, sino que no puedes usarlo en castellano.
  • El desarrollo de aplicaciones. Hay pocos interesados en crear aplicaciones para Tizen y eso se nota en la calidad de las aplicaciones disponibles, exceptuando algunas de Samsung o de empresas grandes como Uber, Cabify, Renfe, Iberia, Spotify, Strava, Speedo On…

Pero si vuelvo a Wear OS lo que echaré en falta de Tizen será:

  • La rapidez de la navegación con el bisel giratorio.
  • Los widgets. Te permiten saber información de próximos eventos, iniciar ejercicios, conocer el tiempo y muchas cosas más con solo unos giros de bisel. Es casi instantáneo, sin entrar en aplicaciones ni nada.
  • Batería. Sí, es algo que depende del reloj, pero aún no hay reloj Wear OS que con los mismos mAh de batería dure más.
  • Seguimiento de deporte y de sueño. Completo, rápido y cómodo.
  • La aplicación para móvil. Galaxy Wear incluye muchos ajustes y te permite buscar diseños y aplicaciones en una pantalla más grande que el reloj, la de tu móvil.

Pero, pese a todo el Samsung Galaxy Watch es el reloj que más papeletas tiene para sustituir mi Wear OS. ¿Por qué? Porque es bonito y hace de todo:

  • Tiene muchos diseños de esferas.
  • Puedes ver las notificaciones al completo y responderlas.
  • Se maneja rapidísimo con el bisel giratorio.
  • Su batería dura varios días.
  • Tiene Spotify completo. Hasta con descargas.
  • El seguimiento de sueño me encanta.
  • La pantalla es muy buena.

Aunque no sea un smartwatch que a mí me parezca perfecto, sí que me parece uno de los mejores, si no el mejor, que existen actualmente en Android para un uso variado (solo para deporte hay mejores, más exactos y fiables, pero con menos funciones no deportivas).

Queda a elección de cada uno que busque un reloj inteligente si por estas funciones y este diseño estaría dispuesto a pagar su precio, que ronda los 280 € para el modelo pequeño con menos batería y 330 € para el grande, que hemos probado.

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