Análisis Pixel 3a XL: nunca he tenido tantas sensaciones contradictorias

Análisis Pixel 3a XL: nunca he tenido tantas sensaciones contradictorias

Analizamos el nuevo móvil de Google, el Pixel 3aXL, que trae la excelente cámara de sus hermanos mayores a un rango de precios más bajo.

Los móviles no siempre han sido inteligentes. Hasta no hace mucho los usábamos para hablar, enviar SMS y, con suerte, jugar con alguno de los juegos preinstalados que tenían, todos muy básicos. Pero llegó un momento en el que evolucionaron y se acercaron más a ordenadores que a teléfonos, naciendo así los smartphones.

Parte de la culpa de que los móviles sean hoy como son la tiene Google, que supo ver la tendencia y compró Android cuando era una pequeña startup.

Paso a paso el sistema operativo ha evolucionado pero Google vio que no era suficiente. Por eso empezó a diseñar sus propios móviles, primero con los Nexus y más tarde con los Pixel. Y en esas estamos.

Hemos podido probar durante algo menos de una semana el nuevo Pixel 3a XL, la apuesta de Google por ofrecer una experiencia propia a los que no pueden, o no quieren, pagar mucho dinero. Más o menos, porque los Pixel 3 y 3 XL no son precisamente baratos. El menor de ellos cuesta 399 euros y el XL, el que analizamos nosotros, 479 euros.

Vaya por delante que este no es un móvil que haya que comparar con terminales de otras marcas con los que compartan memoria, pantalla o procesador. Los Pixel son algo más que números, la cuestión es que si eso será suficiente para lograr vender muchas unidades.

Características Pixel 3a XL

  • Procesador – Qualcomm Snapdragon 670 de ocho núcleos.
    • 2 x Kryo 360 (Cortex A75) a 2 Ghz
    • 6 x Kryo 360 (Cortex A55) a 1.7 Ghz
  • Memoria RAM: 4 GB.
  • GPU: Adreno 616
  • Almacenamiento.
    • Interno: 64 GB.
    • MicroSD: no.
  • Pantalla.
    • Tamaño: 6 pulgadas.
    • Resolución: 2160 x 1080 px.
    • Tecnología gOLED.
    • Relación de aspecto: 18:9.
  • Cámara trasera.
    • Resolución: 12 Mpx
  • Cámara delantera.
    • Resolución: 8 Mpx.
  • Conectividad: 4G/LTE, Dual SIM, Bluetooth 5, WiFi 5…
  • Puertos:
    • Conector USB Tipo C.
    • Bordes sensibles a la presión «Active Edge».
  • Batería: 3700 mAh con carga rápida de 18 W.
  • Peso: 167 g.
  • Dimensiones: 160.1 x 76.1 x 8.2 mm.
  • Otros:
    • Titan Security.
  • Sistema:
    • Versión de Android: Android 9 Pie.

Diseño y materiales que no están a la altura

Vamos a empezar el análisis dando palos. Y merecidos. Como habéis podido ver en el unboxing que hemos realizado en el canal de Youtube de El Androide Libre, la sensación al sacar de la caja este móvil no ha sido todo lo buena que esperábamos.

Cuando empezaron las filtraciones se empezó a especular con que los nuevos Pixel no contarían con los mismos acabados que sus hermanos mayores. Pese a eso, al coger un Pixel 3a XL en la mano ves que se ha recortado en diseño y materiales de manera demasiado agresiva.

En cuanto a los materiales, no nos vamos a quejar de que un móvil sea de plástico o policarbonato, porque Nokia ya nos mostró cómo se podían hacer móviles de calidad usando esos materiales. Pero aquí Google ha optado por materiales mucho menos elaborados. La sensación que nos da es la de un móvil de 100 euros de hace unos años. Esto no quiere decir que sea un problema per se, pero no estamos ante un móvil barato y quien se vaya a gastar casi 500 euros en un smartphone seguramente quiera algo al menos a la misma altura que los móviles de 300 euros de la competencia. Y además perdemos la resistencia al agua.

Otro aspecto llamativo es el diseño. En la parte trasera no tenemos queja. Se mantiene la dualidad de acabados de los Pixel 3, con un único sensor en la cámara y un sensor de huellas físico que si bien es algo anticuado funciona genial, así que sin pegas. Además, es de los pocos móviles que no atrapa las huellas como un imán.

Pero si miramos al frente… vaya. Los marcos que tienen estos móviles son llamativos, no ya para la categoría de producto en la que están, sino para cualquier categoría. La mayoría de firmas han logrado usar marcos muy pequeños incluso en su gama baja y no es de recibo que Google no haga lo mismo, o algo similar, aquí.

Además, aunque dispone este smartphone de altavoces estéreo, uno de ellos no está localizado en el frontal, pese a tener mucho espacio en el marco inferior. El sonido es correcto pero no llega a ser impactante.

Otro aspecto que critico, aunque puede que esto sea una mera apreciación personal, es la posición del botón de encendido. No tiene sentido cambiarlo de sitio y ponerlo sobre los botones de volumen. Esto hace que, literalmente, cada vez que voy a apagar la pantalla del móvil acabe variando el sonido del terminal.

Estéticamente hablando es un móvil sobrio, de aspecto anticuado que, no obstante, no causa problemas a la hora de usarlo y que tiene en el peso un punto a favor. Comparado con móviles de cristal y metal el peso de este móvil se antoja ligero, sobre todo dado el tamaño del mismo.

Este es sin duda uno de los aspectos más mejorables de los móviles de Google y, en los Pixel «baratos», lo es aun más. No nos extraña que el fabricante esté tomando cartas en el asunto.

Rendimiento correcto, pero algo justo para el precio

Cuando probamos un móvil tenemos que ver cómo es su rendimiento tanto en funcionamiento como comparándolo con la competencia.

Este Pixel 3a XL usa el Snapdragon 670, un chip que no hemos probado mucho y cuyo desempeño nos ha parecido bueno aunque curiosamente no hemos podido hacer ningún test de benchmark. Al buscar la aplicación en la Google Play Store no aparecía. Ni Antutu, ni Geekbench ni 3D Mark.

Pero como los números son solo eso, números, y en el día a día el rendimiento del móvil es bueno, con un pero. No es este un terminal que vaya a darnos problemas a la hora de usar juegos, aplicaciones, y en definitiva de realizar nuestras tareas, pero hemos comprobado que en algunos casos al realizar una pulsación el sistema se queda pensando. Es algo que pasa poco y no siempre es en aplicaciones exigentes.

Da la sensación de que el procesador y la RAM no están todo lo pulidos que nos gustaría o bien es el sistema (qué ironía) el que no lo está.

Memoria ajustada sin posibilidad de ampliación

Y pasamos a hablar de la memoria. Si cualquiera me preguntara si un móvil con 4 GB de RAM y 64 GB de memoria interna es suficiente para un usuarios medio le diría que sí. Si alguien me hace la misma pregunta de un móvil de casi 500 euros levantaría una ceja. Seamos sinceros, es posible que no sea necesaria más memoria, pero pagar esta cantidad por un móvil con 4 GB de RAM (que se han demostrado insuficiente en el Pixel 3 con algunas tareas) y con 64 GB de almacenamiento (que es bastante pero que seguramente dentro de unos años no lo sea) me parece excesivo. Y no, no tenemos slot para tarjeta de memoria.

El problema es que Google no podía ofrecer 6+128 GB sin menospreciar claramente los Pixel 3, que no se renovarán hasta bien entrada la segunda mitad del año. Y si, los Pixel son más que números, pero en ocasiones es llamativa la diferencia con los rivales.

Antes nos hemos quejado (y mucho) del diseño del móvil, pero hemos pasado algo por alto. Este Pixel cuenta con jack de audio 3.5 mm, lo que hace que no tengamos que usar adaptadores para nuestros auriculares normales.

También hay que hablar de la opción de apretar para lanzar el asistente de Google, algo que resulta muy práctico cuando te acostumbras a ello, sobre todo porque al usarlo en casa hace que podamos interactuar con el asistente en el móvil sin hablar, lo que en mi caso despertaría alguno de los Google Home que tengo.

En cuanto a la conectividad, obviamente tenemos bluetooth 5.0, GPS, Wifi de doble banda (con una velocidad especialmente alta, más de 400 Mbps en una red de 600) y NFC. No hay ni radio FM ni sensor de infrarrojos, por si alguno de vosotros lo valora.

El sensor de huellas es muy convencional, pero no es esto algo que vayamos a criticar porque no sea uno de los que se integra bajo la pantalla. Google aquí no ha querido arriesgar y nos parece bien.

Una pantalla decente, que cumple

Google tiene una corta trayectoria en la fabricación de móviles y eso hace que en alguna ocasión hayamos visto algún problema en algún apartado de hardware. Es conocido el caso del Google Pixel 2 XL y su pantalla con tintes verdosos.

No es este el caso. El Pixel 3a XL usa un panel OLED de 6 pulgadas con resolución 2160 x 1080 px, que nos ofrece unos colores vivos y una nitidez correcta. El brillo del panel en sí es bueno y sólo hemos notado en ocasiones que la gestión automática del mismo no ha sido todo lo correcta que hubiéramos esperado. Pese a eso, no podemos poner a la pantalla como un inconveniente.

El tamaño de la misma es bastante bueno y sólo podemos criticar la diagonal por culpa de los marcos al hacer al móvil bastante grande. Las esquinas están curvadas como era de esperar y tenemos opciones para ver las notificaciones de forma permanente con la pantalla ambiente o puntualmente tocando la pantalla apagada.

En cuanto a las gestiones de software, se agradece que podamos elegir el tono de color, aunque no hay demasiadas posibilidades aquí.

En exteriores el rendimiento del panel es bueno y no tenemos excesivos reflejos ni necesitamos ir buscando la sombra ni a la hora de hacer fotos, lo que se agradece. Sí, hay cierto viraje de color cuando lo inclinamos, pero dentro de lo normal y esperado.

Una cámara sobresaliente, sin más

Actualmente nos encontramos en un momento en el que los fabricantes han empezado a apostar por incrementar no la resolución de los sensores de sus cámaras, sino el número de los mismos. Google el año pasado demostró que con un sensor podía hacer las mejores fotos y ahora trae esa misma cámara a terminales más baratos.

El Google Pixel 3aXL dispone de un sensor trasero de 12.2 Mpx (Sony IMX363) con autoenfoque por detección de fase, estabilización óptica y electrónica y una apertura f/1.8. El tamaño del sensor es de 1/2.55 pulgadas y el del pixel de 1.4 μm. El frontal dispone de un sensor  de 8 Mpx con un tamaño de píxel de 1.2 μm, f/2.0, foco fijo y un angular normal. Perdemos aquí el gran angular que tienen los Pixel 3.

El modo retrato es espectacular

Normalmente no necesito un apartado en un análisis para hablar de una función de la cámara, pero aquí hay un motivo.

Desde hace meses llevo escuchando cómo el modo retrato de los Pixel es el mejor. He visto muchos ejemplos y ahora he podido probarlo. Y sí, es el mejor.

Por primera vez desde que empecé a usar este modo con el Xiaomi Mi 6 he podido realizar retratos en condiciones de luz muy malas sin por ello perder calidad. Sí, hay más ruido que en una foto normal, pero la sensación que transmite es de naturalidad.

Google es capaz de hacer mas con software que sus rivales con software y hardware. Como anécdota, contaros que muchas de las fotos en modo retrato que tenéis en la galería están tomadas como robados, es decir, apunto, disparo y ya, sin posar, algo casi imposible con otros móviles. Incluso he realizado algunas en movimiento y si bien no son tan buenas como cuando me tomo un tiempo para disparar, he de confesar que he quedado impresionado.

Las tomas con esta cámara son realistas. Esto es posible que no guste demasiado a los que quieren una imagen saturada y efectista pero desde luego pocos móviles hay, si hay alguno, más fiel a la realidad que los Pixel.

La cámara frontal también es correcta pero me da la sensación de que tendría que haber sido algo mas angular, para tener mayor alcance. Los videos con este sensor me han sorprendido, no los esperaba tan bien estabilizados.

Muchos modos de cámara

La aplicación de cámara de Google tiene diversos modos implementados pero algunos de ellos destacan sobre los demás.

El más llamativo de Night Shift, el modo noche que permite tomar fotos de alta exposición y que, si bien no llega a la altura del de Huawei, es bastante óptimo. Incluso podemos hacer fotos en total oscuridad y lograr ver algo, aunque el detalle sea bastante bajo como es lógico.

Una nueva función que trae este Pixel 3a XL es Timelapse, un modo de cámara que permite hacer múltiples fotos con un intervalo de tiempo y montarlas en un vídeo. Podremos tomar entre 4 y 6 imágenes por segundo y luego reproducirlas a 30 fps, dando la sensación de que es un vídeo a velocidad aumentada.

También destacan Top Shot, que permite elegir la mejor foto usando la capacidad de grabar vídeo antes y después de cada toma, y el famoso HDR+ de los Pixel, que tan buena crítica han recibido. Otras opciones son Super Res Zoom, que presume de realizar zoom digital sin pérdida y Motion Auto Focus, que hace que podamos enfocar un objeto independientemente del movimiento del mismo.

La calidad del vídeo es muy buena, pudiendo grabar con la trasera hasta en 4K (a 30 fps)  o 1080 p (60 fps) y con la delantera a 1080p (60 fps). Me ha gustado especialmente la estabilización del vídeo, tanto delante como detrás, incluso en situaciones con poca luz. Los Pixel son posiblemente la familia de móviles que mas se acerca al iPhone en este aspecto.

En lo tocante a la usabilidad, destaca la posibilidad de pulsar dos veces el botón de encendido para lanzar la cámara o girar la muñeca rápidamente para cambiar entre la cámara frontal y la trasera.

Una versatilidad cuestionable, pero una calidad incontestable

Las sensaciones con la cámara del Pixel 3a XL son excelentes en cuanto a opciones y en cuanto a resultados. El tratamiento del color, el bokeh o la velocidad de disparo son sensacionales y sólo se le puede echar en falta la poca versatilidad.

Habiendo probado ya terminales con un gran zoom óptico o con una lente con gran angular, se hace extraño hacer fotos con un solo sensor. Si Google diera un paso adelante implementando el mismo hardware que usan modelos muchos más baratos que este y usara su software, estaríamos ante el rey de la fotografía móvil.

La batería sorprende, para bien

Cuando empecé a usar el Pixel 3a XL como móvil personal esperaba que la batería fuera peor que en el móvil que había usado antes, un Huawei P30 con un amperaje muy similar. El Pixel tiene 3700 mAh y carga rápida de 18 W. No es que esta velocidad sea poca, pero es que acostumbrados a los 22.5 o 40 de Huawei, todo parece lento.

En cuanto al rendimiento de la energía, reconozco que me equivoqué y prejuzgué. He usado este móvil durante varios y días y en todos me ha durado más de 24 horas totales. Lo cargaba por la mañana y me duraba hasta el día siguiente.

En horas de pantalla podemos decir que da entre 5 y 6, con posibilidad de rozar las 7 si lo usamos intensamente desde el alba al anochecer y no con juegos como Hearthstone, que como sabéis gastan mucha batería. En mi caso he llegado a tener esas horas de pantalla en un ciclo de carga en el que lo he usado casi exclusivamente en interiores, bajo cobertura Wifi.

Este no será un aspecto en el que barra a los rivales, pero sí uno en el que puede hacer frente a marcas como OnePlus, Xiaomi o Huawei. Y eso no es poco. En absoluto.

Android 9 puro, demasiado puro

Una de las mayores ventajas de los Pixel es que son los adalides de las actualizaciones de Android, de las novedades. Esto es algo que muchos valoran y pocas marcas están a la altura de Google.

Tendremos tres años de actualizaciones

El Pixel 3a XL llega con Android 9 Pie como no podía ser de otra forma, con todas las aplicaciones normales de Google y alguna extra, como su launcher o la app de fondos de pantalla. Si valoramos tener las nuevas versiones antes que nadie este móvil será la forma más barata de tenerlo (bueno, el Pixel 3a, pero entendamos que son lo mismo con tamaños distintos). La firma asegura que este móvil se actualizara durante tres años.

Pero hay algunas cosas que echamos en falta, como el desbloqueo facial, el poder configurar como se ve la pantalla o cambiar un poco la estética (esto último tampoco es crítico).

Otro aspecto a tener en cuenta son los gestos. Google los pone ya de serie y hemos de advertir que no son ni tan intuitivos ni tan buenos como los que usan otras marcas, sobre todo Xiaomi y Huawei. El combinar gestos con pulsaciones (para usar el comando volver) es una mala idea y esperamos que Google lo solvente en Android Q.

También implementa el Modo Oscuro, de forma manual o en función del fondo de pantalla, pero los cambios no afectan a toda la interfaz. Por ejemplo, los ajustes siempre mantienen su fondo claro y sus iconos de colores.

Cuando terminé de configurar este smartphone para usarlo como móvil principal, me di cuenta de que en ocasiones al usarlo pulsaba el botón de encendido y me quedaba mirando la pantalla de bloqueo, esperando que me mostrara el escritorio. Ja. No, el Pixel 3a XL no tiene ningún tipo de desbloqueo facial, como tampoco lo tienen sus hermanos mayores.

Esto, que parece una tontería, es algo que roza el ridículo y Google, con los extraordinarios ingenieros que tiene, debería haber creado algún sistema que no hiciera necesario el implementar un ToF para securizar esta función.

También hay funciones exclusivas, como el poder saber qué canción suena si activamos la función de escucha automática, que nos mostrará la canción en la pantalla ambiente.

Conclusión: ha de buscar su nicho

Siempre que pruebo un móvil acabo con la sensación de que hay ciertos usuarios que lo valorarán. La cuestión pues, no es esa, es la cantidad. Google ha reconocido que los Pixel no se venden tan bien como les gustaría, y es por eso que ha lanzado esto nuevos Pixel 3a y 3a XL.

La cuestión es que no sabemos a qué usuario está apuntando.

Por un lado podemos pensar en el usuario medio, el que se gasta unos 250 euros (al menos en España). Este usuario verá a los nuevos Pixel como terminales fuera de su alcance, por mucho que tengan algunas prestaciones mejores que los móviles que considere comprar.

Por otro lado, tenemos el usuario que quiere lo mejor en cámara o actualizaciones, pero que no quiere gastarse los 900 euros que puede llegar a costar un Pixel. En ese caso este nuevo Pixel 3a XL si tiene sentido, pero hay que avisar algo. Si lo que se busca es un móvil con una cámara que rinda de manera genial aunque no sea muy versátil, con actualizaciones garantizadas y que ademas lleguen rápido y con detalles como el poder lanzar el asistente apretando el móvil, este es el elegido.

El problema es que tendremos que hacer sacrificios en el diseño y los materiales, que puede que no importen, pero son aspectos obvios. también en el rendimiento, no por insuficiente sino porque por este precio podríamos optar a mucho más.

Mi sensación es que los nuevos Pixel están apuntando al mismo tipo de usuario que sus hermanos mayores pero sacrificando algunas cosas para bajar el precio ¿Es suficiente? No lo sé, pero he podido comprobar como muchos usuarios se quedaban prendados de la cámara y obviaban todo lo demás. Si es tu caso, adelante, sin duda, la cámara enamora.

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