Análisis Samsung Galaxy M31: lo importante es el interior

Análisis Samsung Galaxy M31: lo importante es el interior

Analizamos una de las propuestas estrellas de Samsung en la gama media, el Samsung Galaxy M31 con una enorme batería y cuatro cámaras.

El año pasado Samsung lanzó una nueva familia de terminales diseñada para competir con las nuevas empresas chinas que llegaban a países como la India o España. Xiaomi, realme y demás compañías empezaban a amenazar el reinado de Samsung en la gama media y de entrada.

El Samsung Galaxy M20 fue el primero de los móviles que se anunciaron y este año hemos visto varios más, entre los que estaba el que hoy analizamos, el Samsung Galaxy M31. Se trata de una versión ligeramente mejorada del Samsung Galaxy M30s del año pasado.

Características Samsung Galaxy M31

  • Cuerpo
    • Peso: 191 gramos
  • Pantalla
    • Tipo: SuperAMOLED
    • Tamaño: 6.4 pulgadas
    • Resolución: Full HD+
  • Características principales
    • Procesador: Samsung Exynos 9611
      • 4 x 2.3 GHz @ Cortex-A73
      • 4 x 1.7 GHz @ Cortex-A53
  •  Sistema operativo: Android 10 con One UI 2.0
  • Memoria
    • Interna:
      • 6 GB de RAM
      • 64 GB de almacenamiento
    • MicroSD: Hasta 512 GB
  • Cámaras
    • Trasera:
      • Principal: 64 Mpx f/1.8
      • Macro: 5 Mpx
      • Ultra angular: 8 Mpx
      • Sensor de profundidad: 5 Mpx.
    • Delantera: 32 Mpx
  • Conectividad:
    • WiFi 802.11ac
    • Bluetooth 5.0
    • Dual SIM
    • 4G
    • A-GPS | GLONASS
    • USB-C
    • NFC
  • Sensores:
    • Lector de huellas trasero
  • Batería
    • 6000 mAh Li-Po
    • Carga rápida: Si @ 15W

Una construcción muy básica que extraña

Análisis Samsung Galaxy M31: lo importante es el interior

La familia Galaxy M de Samsung nunca se ha caracterizado por tener un diseño rompedor o los mejores materiales. La propia idea de su nacimiento se basaba en ofrecer unas características decentes a un precio muy ajustado, y había que sacrificar algo.

No es este el primer terminal de esta familia que analizo, y no me esperaba un gran salto con respecto al Galaxy M20 que pude probar el año pasado.  La cuestión es que creo que no ha habido ningún cambio más allá de un ligero tratamiento en el plástico trasero para darle algo de vida al diseño.

Lo que más me ha llamado la atención sin duda es el elevadísimo peso de este móvil para tener una construcción en plástico. Sin embargo, no creo que esto sea un problema aunque a mí personalmente no me guste. Es el coste que tenemos que pagar por alojar una enorme batería de 6000 mAh, la mayor que probado en un móvil si no tenemos en cuenta esos híbridos chinos que son mitad smartphone mitad batería portátil.

El diseño es sobrio y responde a lo esperado, con una buena construcción pero detalles como un único altavoz. Pese a eso, es decir que los marcos frontales no son especialmente grandes e incluso están a la par con modelos que cuestan casi el doble que este.

Eso sí, si lo que buscamos es un móvil ligero tendremos que descartar este modelo, al menos en la gama de entrada. Tampoco es el móvil más pesado que he probado, pero sí lo es en este rango de precios.

No es un gama alta y se nota, pero da la talla

Análisis Samsung Galaxy M31: lo importante es el interior

Una de las características más icónicas de los móviles de Samsung es que, mayormente, usan sus propios procesadores. En esta ocasión estamos ante un chipset que ya conocemos, el Samsung Exynos 9611. El rendimiento es adecuado para realizar todo tipo de tareas, de forma general, pero se resiente la potencia cuando exigimos mucho.

Lo mismo pasa con la memoria interna, de 64 GB, una cifra que yo ya empiezo a no recomendar en muchas situaciones, incluso para usuarios que no son muy intensivos, porque aplicaciones como WhatsApp o Facebook son capaces de ocupar muchos GB.

Análisis Samsung Galaxy M31: lo importante es el interior

Y qué decir de las fotografías y vídeos. Como ejemplo, la semana pasada me enteré de que mi hermano no usaba almacenamiento en la nube en su Xiaomi con 64 GB y tenía ocupado unos 62 GB. Cuando usó la copia de seguridad de Google Fotos liberó más de 17 GB.

En teoría hay posibilidad de comprar la variante de 128 GB, pero aunque el precio es mayor, no parece que esté a la venta en España.

La memoria RAM, de 6 GB, es muy correcta para este rango de precios, y aunque podamos echar en falta algo más puntualmente, no esperábamos cifras mayores ni mucho menos.

En cuanto a la conectividad, tenemos Wifi de doble banda, un bluetooth fiable, NFC y jack de auriculares. Se echa en falta un segundo altavoz, pero no es algo que se pueda exigir en este rango de precios.

Esta es una gran pantalla de gama media

En los últimos meses he podido probar varios terminales con pantallas espectaculares, cristales curvados, tazas de refresco elevadas, mucha resolución o tecnología HDR.

Este móvil no tiene nada de eso y aún así dispone de una pantalla muy decente y correcta.  Samsung ha optado por un panel AMOLED de 6.4 pulgadas y resolución FHD+, similar al de los gama alta de hace uno o dos años. Sí, es cierto que no tiene la compatibilidad con HDR10, pero estamos en un rango de precios en el que ningún móvil lo tiene.

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La calidad de visionado es bastante buena e incluso cuando lo inclinamos para buscar los tonos verdosos nos cuesta bastante verlos, lo que implica que el panel no es de baja categoría.

En cuanto a las opciones de personalización, podemos modificar el modo de pantalla, la temperatura de color e incluso el balance de blancos.

La cara y la cruz de las cámaras

El apartado fotográfico suele ser la parte más negativa de los móviles que no están en las gamas superiores. Este Samsung Galaxy M31 tiene cuatro cámaras traseras pero al ser una un sensor de desenfoque nos quedaremos con las pruebas de los otros tres.

El sensor principal tiene 48 Mpx y nos da una velocidad de disparo y una calidad en el procesado que nos ha recordado al Galaxy S20. No es que tengamos las mismas cámaras, por supuesto, pero por lo menos podemos decir que este es uno de los mejores aspectos del móvil. Siempre hablando de la fotografía con muy buena luz.

El sensor gran angular usa una resolución algo escasa, de 8 Mpx, aunque el resultado de día es aceptable, siempre que no ampliemos la imagen. La calidad de la imagen con respecto al contraste, las sombras y el rango dinámico son bastante mejores de lo que me esperaba, y aquí se ve que el precio que pide Samsung por este móvil está justificado.

Por último tenemos un sensor macro, que al menos es de 5 Mpx. La calidad de las imágenes dependerá mucho de la luz, y no podremos enfocar tocando la pantalla. Es un sensor muy secundario, pero se comporta mejor que otros integrados en el gran angular.

De noche la calidad ha caído drásticamente, no tanto en el sensor principal, que sigue siendo usable, como en el gran angular, que muestra que no estamos ante un móvil diseñado para la fotografía. Eso sí, el tratamiento de los puntos de luz es francamente malo.

La cámara delantera tiene 32 Mpx y, si bien la resolución es suficiente, nos parece que el detalle podría ser mejor. Aunque hay una opción para hacer selfies de grupo se trata de un recorte digital ya que el móvil sólo tiene una cámara frontal.

También nos ha gustado mucho el vídeo, capaz de estabilizar sin realizar grandes alardes en el gran angular, aunque no tanto en el principal. La calidad nos parece buena con luz, si bien se nota el paso atrás a la hora de grabar de noche, cuando baja la calidad de forma excesiva, como pasa con las fotografías.

No podemos decir que el vídeo que grabamos con la cámara delantera estabilice igual de bien, una pena, pero en color y rango dinámico es cierto que está muy por encima de otros modelos más caros.

Una batería excelente, para ser un Samsung

Análisis Samsung Galaxy M31: lo importante es el interior

Los 6000 mAh de la batería de este móvil son sin lugar a dudas la característica estrella, como lo eran en su antecesor. Esto hace que tengamos una autonomía de dos días salvo usos muy concretos.

Se agradece la carga rápida, y aunque creo que debería haber sido algo mejor, se entiende que no sea así por la zona del catálogo en la que se enmarca este modelo.

En la primera prueba de batería hemos estado configurando el terminal, hemos hecho algunas fotos y jugado, y hemos utilizado el dispositivo para escuchar música y podcasts con auriculares inalámbricos. Hemos llegado a las 7 horas de pantalla con 25 horas de autonomía total.

En la segunda prueba de batería hemos estado jugando, hemos hablado por teléfono, hemos usado mucho la cámara y hemos realizado diversas tareas. Hemos llegado a las 7 horas y media de pantalla con 26 horas de autonomía total.

Hemos realizado más pruebas aunque sin mediciones, y las sensaciones son las mismas. La conclusión que sacamos es que este modelo tiene mejor autonomía que casi cualquier Samsung. O que cualquiera. Pero si lo enfrentamos a modelos de otras marcas no hay tanta diferencia, y esos 6000 mAh no se notan tanto como deberían.

One UI tiene sus puntos fuertes

Samsung sigue apostando por OneUI y poco a poco va puliendo esa apuesta. Esta interfaz es una de las favoritas para muchos usuarios y la verdad es que en funcionamiento y diseño no tenemos quejas.

Hay alguna en los escritorios, como la imposibilidad de usar Discover, pero ya no molesta tanto Bixby como antes. Además, hay aplicaciones propias interesantes para los que juegan, como Game Launcher y Game Booster.

Los gestos, el modo noche, la opción para que el móvil encienda la pantalla al levantarlo y active el reconocimiento facial… poco a poco Samsung pule su interfaz.

Eso sí, no sabemos si es cosa del procesador o del software pero la gestión de la batería podría ser algo mejor, y nos gustaría poder usar el modo No molestar sin tener una notificación permanente ahí.

También debería repensarse el sistema de animaciones al volver de una app en horizontal al escritorio, porque se muestra el mismo en esta posición durante un segundo antes de volver a ponerse en vertical. Da la sensación de que la fluidez no es buena, pero es de las pocas circunstancias en la que se muestra eso.

Conclusión

Los Galaxy M se crearon para competir con las marcas chinas. Este Galaxy M21 puede hacerlo, pero no es una apuesta claramente superior a todos sus rivales, al menos por el precio de partida.

La empresa ha establecido el precio de este modelo en 279 euros. Es un coste algo alto, a priori, si lo comparamos con otros Galaxy M, aunque no hay que perder de vista la importancia que mucha gente aún le da a la marca coreana.

Sin duda hay alternativas con mejores prestaciones y diseño, y Samsung debería haber lanzado este modelo con un coste algo más ajustado, aunque pueda presumir de detalles como batería o pantalla.

Compra el Samsung Galaxy M31 por 279 euros

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